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02 SEP 2026 · 4 MIN DE LECTURA

Texas abre la puerta, HP la cierra.

Un juez valida el bloqueo de HP a cartuchos ajenos justo cuando Texas obliga a facilitar la reparación.

Por Redacción IMAGIZY

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Una corte federal de Illinois desechó de nuevo la demanda que acusaba a HP de usar restricciones de firmware y software para amarrar a los usuarios a sus propios cartuchos de tinta. El caso, Robinson et al. v. HP Inc. (expediente 1:24-cv-00164, Corte de Distrito del Norte de Illinois), alegaba que esas prácticas limitaban la elección del consumidor y protegían la posición de HP en el negocio de la tinta de reemplazo, y la corte desechó los reclamos antimonopolio enmendados: otro revés para los clientes que buscaban usar cartuchos compatibles más baratos (Tonernews, 2 de septiembre de 2026). Wirth Consulting lo reportó ese mismo día como el rechazo de una demanda colectiva antimonopolio sobre las actualizaciones automáticas de firmware de Dynamic Security, el mecanismo de HP para sus impresoras (Wirth Consulting, 2 de septiembre de 2026).

Un día antes, el 1 de septiembre, en Texas entró en vigor una ley que empuja en sentido contrario. La nueva ley de derecho a reparar del estado —la HB 2963— obliga a los fabricantes de equipo electrónico elegible a ofrecer, en términos justos y razonables, cierta documentación de reparación, piezas de refacción y herramientas a los negocios de reparación independientes. Según reporta Tonernews, la ley alcanza a la industria de impresoras, copiadoras e imaging, donde los fabricantes cada vez controlan más el firmware, las refacciones y las herramientas de diagnóstico que deciden quién puede reparar un equipo, aunque el propio reporte aclara que la ley trae excepciones y límites de elegibilidad por tipo de producto: no abre automáticamente cada componente de cada impresora. Massachusetts, mientras tanto, volvió a fallar en aprobar su propia ley de reparación de electrónicos de alcance amplio, lo que confirma qué tan disparejo avanza este debate incluso dentro de Estados Unidos.

La lectura de IMAGIZY. Las dos noticias llegan con un día de diferencia y hablan de la misma tensión desde ángulos distintos: quién decide con qué cartucho, con qué refacción y con qué técnico se mantiene viva una impresora. Para el canal en LATAM la pregunta no es abstracta. El negocio de consumibles remanufacturados —el cartucho original que se recupera y se rellena— y compatibles —el que fabrica de cero un tercero— sostiene buena parte del margen de muchos distribuidores de la región, sobre todo en el equipo que ya salió de garantía.

La corte le dio la razón a HP en Estados Unidos, no en LATAM aún, y esa distinción importa: nada de esto apaga hoy el firmware de una sola impresora que ya opera en un negocio latinoamericano, ni obliga a ningún fabricante que vende en LATAM a abrir sus refacciones o su diagnóstico. Pero la lección de fondo sí viaja. El firmware ya es, para cualquier fabricante con la tecnología para hacerlo, una herramienta legal y disponible para decidir qué consumible funciona y cuál no, y un tribunal de Estados Unidos acaba de confirmar que esa práctica sobrevive el escrutinio judicial mientras la demanda no pruebe con precisión un monopolio. Texas, en cambio, muestra que la respuesta no solo puede venir de las cortes: también puede venir de una ley que obligue a abrir la puerta.

Lo que conviene vigilar: si algún fabricante extiende a su portafolio para LATAM las mismas actualizaciones de firmware que motivaron la demanda en Estados Unidos, y si el debate del derecho a reparar —hoy limitado a algunos estados de ese país— empieza a aparecer en la agenda regulatoria de algún país de la región.

Fabricantes mencionados: HP